septiembre 25, 2011

Nunca antes...



Nunca antes el sol me dio tanto frío
y sentí mi casa tan ajena
Sientiendo por dentro aquel vacío
profundo silencio de luna llena

Nunca antes sufrí como ahora
perdiendo lo que en la vida he construido
muriendo con el paso de las horas
pensando que no es nada lo que he vivido

Ahora ya no hay marcha atrás
el daño se hizo y no hay motivos
ahora ya nada volverá a ser igual
tan solo quedará, aquel rincón en el olvido...

agosto 18, 2011

Al borde del acantilado


El día martes fue un día inusual. Me sentía desganado y desmotivado (cosa muy rara en mí), y el estrés de la universidad se aparecía en cada esquina. Incluso no tenía apetito

Así, decidí salir de mi facultad y tomar el bus hasta un parque de Miraflores al que siempre acudo para pensar y reflexionar.

Llegué y me puse a escuchar música del mp3. A pesar del viento frío, me gustaba esa sensación de estar parado al borde del acantilado, en mis oídos retumbando "Knockin' on Heaven's Door", mientras mis pies estaban a escasos centímetros del borde que parecía querer juntarse con el mar no tan distante.

Desde ese punto, a mis pies tenía el horizonte; a mis espaldas, la ciudad. Me sentía tan grande y a la vez tan pequeño, viendo como a mis pies las olas retumbaban, y los autos pasaban indiferentes. 

Me recordó que muchas veces le restamos atención a la naturaleza que nos llama a gritos. Nos hemos acostumbrado a encerrarnos en nuestras esferas mientras a nuestro alrededor las olas retumban y el viento reclama. A pesar de ello, todo sigue su curso, nada lo detiene... Quizás separados, aislados... pero sin detenerse.

En ese momento tomé una decisión: Dejar que la vida siga su curso normal, siendo su amigo en vez de un simple pasajero más. Hay muchas cosas que valen la pena, y estaba dejando pasar.